Nosotros
Software hecho por gente que conoce el negocio de al lado.
La mayoría de los sistemas que llegan a una tienda de barrio o a un taller fueron pensados para una empresa diez veces más grande, en otro país y en otro idioma. VennQ empieza al revés: desde cómo se trabaja en la región, con las palabras que se usan en la región.
Misión
Que llevar tu negocio no dependa de tu memoria
Que quien tiene una tienda sepa cuánto vendió sin sacar la calculadora, que quien tiene un taller sepa qué le hizo a ese vehículo hace un año, y que ninguno tenga que pagar una consultoría para lograrlo.
Visión
Un solo sistema de la primera venta a la décima sucursal
Nadie debería migrar de plataforma por crecer. Los cuatro planes de VennQ son el mismo producto: al subir se encienden módulos sobre los datos que ya tienes, sin exportar, sin reinstalar y sin volver a capacitar a tu equipo.
Cómo decidimos qué construir
Primero el rubro
Antes de agregar una función preguntamos a qué rubro le sirve. Si no le sirve a ninguno en concreto, no entra.
Lo que ya hacen, más rápido
No tratamos de cambiar cómo trabaja un negocio que ya funciona: hacemos que lo que ya hace le cueste menos tiempo.
Que se pueda pagar
El precio de entrada tiene que caber en la caja de un negocio chico. Por eso Starter existe y por eso crece por escalones.
Cómo trabajamos
Seis cosas que no negociamos
Se dice el precio
El plan, el límite y lo que cuesta excederlo están escritos antes de que preguntes. Nada de «consultar por precio».
Tus datos son tuyos
Cada negocio vive en su propio espacio y puede llevarse su información cuando quiera, sin pedir permiso ni pagar por la salida.
Hablamos claro
Si una pantalla necesita un glosario para entenderse, la pantalla está mal. Hablamos del negocio, no del software.
Primero que funcione
Antes que la función número cien, que la caja cobre rápido y que el cierre cuadre todos los días.
Soporte de persona
Alguien que entiende de negocios, no un formulario que responde en tres días hábiles.
Crecer no se castiga
Abrir un segundo local no debería obligarte a cambiar de sistema ni a renegociar todo de cero.
¿Te hace sentido?
Pruébalo sin pagar nada.
Catorce días completos para comprobar si lo que decimos aquí se cumple en tu mostrador.